Introducción
La información constituye un insumo vital y crítico en el mundo de los negocios, las
finanzas, el derecho, el entorno académico y todo sin dejar de lado la cultura, las
artes y las ciencias en general.
Hasta no hace mucho tiempo, el rol de "productor de información" estaba reservado
para empresas, corporaciones o instituciones; las únicas con la capacidad financiera
para producir contenidos y distribuirlos o comercializarlos.
Desde la aparición y difusión de Internet este contexto se ha visto fuertemente
modificado y hoy, casi cualquier persona está en condiciones de producir y distribuir
información.
Una de las vías más habituales para producir y distribuir información la
constituyen los Boletines o Newsletters, publicaciones periódicas y distribuidas a
través de la red.
El principal objetivo de este documento es compartir la experiencia del autor en el manejo
de esta herramienta de comunicación. Ofrece las pautas necesarias para planificar, editar,
distribuir y promocionar correctamente un boletín electrónico e incluye consejos y
sugerencias que ayudan a evitar algunos de los problemas que más se presentan durante la
administración de este medio.
Qué es un boletín electrónico
El boletín electrónico es una herramienta de comunicación que permite la creación y
administración de comunidades virtuales.
Básicamente es un mensaje de correo
electrónico. La diferencia radica en que la información del boletín se le ofrece al lector
periódicamente y de manera organizada a través de secciones.
Las principales ventajas del boletín electrónico son la gran cobertura que tiene, pues a
través de este mecanismo se llega a casi cualquier lugar del mundo, el amplio
contenido que puede abarcar, ya que permite enviar información sobre una infinidad de
temas y su bajo costo de distribución, que técnicamente es igual a 0 (el hecho de pagar
unos pesos por la cuenta de acceso a Internet y/o por el teléfono, es despreciable a los
efectos prácticos de comunicación).
El boletín electrónico es una herramienta que no debe faltar en una red electrónica de
información, porque a través de ella se puede, no solo enviar documentación de utilidad a
sus usuarios, sino promocionar algunos de los servicios que ofrece.
Quién lo puede editar y distribuir
El boletín electrónico puede ser manejado por cualquier persona que domine el arte de
editar textos y que conozca los aspectos técnicos que permiten distribuir y administrar una
lista de suscriptores, aunque con nuestro editor de boletines la barrera técnica queda eliminada completamente.
Sea cual sea la conformación del grupo de trabajo, existen dos cualidades que siempre
deben estar presentes: voluntad y disciplina. Si estas cualidades están ausentes, será muy
difícil consolidar un boletín electrónico.
Qué hacer antes de empezar a distribuirlo
Se recomienda tener en cuenta los siguientes aspectos con el fin de asegurar un correcto
manejo del boletín:
Establecer su periodicidad
Aspecto crítico que debe dejarse en claro antes de elaborar un boletín. Depende en gran
medida del tiempo disponible para buscar información y plasmarla en un texto. Sin
embargo, debe tenerse en cuenta que una distribución frecuente, como sería un envío
semanal, demanda una alta carga de trabajo si realmente se quiere enviar información de
utilidad a los suscriptores. Una distribución mensual, además de “relajar” mucho al grupo
de trabajo, no permite ese “habitual” contacto con los suscriptores, tan necesario para lograr
el éxito en esta clase de iniciativas. Por todo lo anterior, es aconsejable distribuir el boletín
cada quince días.
Aunque esta es la teoría a la práctica la mayoría de boletines electrónicos son mensuales ya que se precisa dedicar un tiempo para poder ofrecer contenidos del máximo interés, y cada día más, estamos "agobiados" por el correo basura.
Una vez establecida la frecuencia de entrega, ésta debe cumplirse durante toda “la vida”
del boletín, porque buena parte de la credibilidad y aceptación por parte de los suscriptores se basará en este aspecto.
Identificar fuentes de información
Disponer de información actualizada sobre el tema central es un aspecto de vital
importancia durante la edición de un boletín electrónico. Existe una herramienta que será de
mucha utilidad para elaborar su contenido: Internet.
Preparar los primeros números
Mientras se adquiere la habilidad necesaria para disponer siempre de material con el cual
elaborar el boletín, es recomendable preparar los primeros tres números antes de realizar su
lanzamiento oficial. Esto permite poner a punto el trabajo realizado, identificar las mejores
fuentes de información y ganar tiempo para elaborar los futuros números.
Cuál es su estructura
Los siguientes son algunos de los elementos que no deben faltar en un boletín electrónico:
Nombre o título
Debe estar directamente relacionado con el tema central del boletín y dar claridad sobre el
tema que se va a tratar.
Volumen, número y fecha de distribución
Es muy aconsejable numerar cada una de las emisiones del boletín y fecharlos
adecuadamente.
Editorial
El editorial es una parte fundamental del boletín porque le permite al editor comunicarse en
primera persona con el lector. Generalmente se utiliza para informarle el contenido del
número y los servicios que se incluyeron o que están por incluirse. Es recomendable
firmarlo adecuadamente (nombre y dirección electrónica) porque el lector siempre debe
saber a quien dirigirse si desea hacer algún comentario, sugerencia o crítica del servicio.
Promoción de servicios
Cada una de las entregas debe aprovecharse para incluir uno o máximo dos mensajes de
promoción de servicios. La razón es muy simple: si Ud. recibe periódicamente información
de utilidad, va a confiar y creer en la organización que la produce. Esto significa que muy
seguramente utilizará los servicios que le están ofreciendo. Y aquí aparece otra gran
ventaja de los boletines electrónicos: son una poderosa herramienta de marketing.
Contenido
Elemento de gran importancia porque la calidad de la información allí ofrecida es clave
para posicionar el boletín electrónico. Debe incluir documentación novedosa, que aporte
conocimientos al lector, y no ser una simple regurgitación del sitio web.
Los mecanismos para ofrecer la información varían de acuerdo a los objetivos de cada
editor. Algunas de las modalidades más utilizadas son las siguientes:
- Selección de sitios web. Es una sección que el usuario agradece porque entiende que
el editor le dice: yo no dispongo de esta información pero la busqué y se la estoy
ofreciendo. Existen dos mecanismos para conseguir este material: realizando
personalmente la selección o “echándole mano” a las selecciones ya establecidas.
Ambos mecanismos deben utilizarse con regularidad si se quiere disponer siempre
de información actualizada.
- Artículos. La publicación de artículos provee a los suscriptores información
actualizada sobre el tema central del boletín. Si van a ser traducidos por el editor,
este debe asegurarse que el texto exprese “realmente” lo que quiso decir su autor; si
no es posible esto, es mejor abstenerse de publicarlos.
- Entrevistas. Una de las mejores maneras de extraerle el conocimiento a las
personas es a través de las entrevistas.
Utilizando preguntas y respuestas cortas, el
técnico o productor le facilita al editor un material invaluable para incluir en las
diferentes entregas de su boletín.
- Noticias. Esta sección incluye las noticias que pueden ser de interés para los
diferentes usuarios del boletín. Si el texto es muy extenso y vale la pena incluirlo en
su totalidad, puede publicarlo en su web de forma íntegra.
Algunas recomendaciones, antes de seguir adelante:
1. Siempre colocar la fuente de dónde se tomó la información. Esta costumbre le
evitará “dolores de cabeza” al editor y se utilizará como un reconocimiento del
trabajo de los demás.
2. No incluir material de relleno por el simple compromiso de cumplir con una
periodicidad establecida. El editor debe tomarse todo el tiempo necesario para
identificar el contenido que mayor información le va a aportar a los suscriptores.
3. Los artículos deben ser originales o por lo menos que ofrezcan información que el
suscriptor no consigue en todas partes.
Derechos de autor
Texto en el cual el propietario del boletín restringe o aprueba el uso que se le ha de dar a la
información allí contenida.
Información sobre suscripciones
El usuario debe saber en todo momento, no solo el mecanismo para suscribirse al boletín,
sino la forma de “darse de baja” del servicio.
Cómo editarlo
Un texto fácil de entender, que se adapte a todas las plataformas disponibles, sin errores de
ortografía y que sea agradable a la vista, son algunos requisitos de un buen boletín
electrónico.
Corrección de estilo
El editor debe velar para que el texto incluido en el boletín sea entendido por todos sus
lectores. Para lograrlo es necesario utilizar párrafos e ideas cortas, un lenguaje accesible a
todos los públicos y darle un correcto uso a comas y puntos.
Ortografía
Un aspecto que da muy mala imagen del editor (y por lo tanto de la institución que emite el
boletín) es un texto con errores de ortografía. Es indispensable revisarlo una y otra vez
antes de distribuirlo. El corrector de ortografía de Word es una herramienta
muy útil en estos casos.
Formato
Cada vez es más frecuente recibir boletines editados en HTML. Este formato permite que
se presente la información como una página web, en donde pueden incluirse diferentes
tipos y colores de letra, así como imágenes que complementan la información ofrecida. Este formato es soportado de série en nuestro editor de boletines electrónicos, permitiendo crear vistosos boletines.
Distribución
Nuestro editor de boletines permite hacer un envío "selectivo" a una, varias o todas las listas o bases de datos que tengamos, de forma que es posible enviar un boletín a determinado grupo de clientes. Podemos tener diversas listas: clientes potenciales, clientes, distribuidores, etc.
Una de las cosas más interesantes es el hecho del envío masivo ya que nuestro editor permite el envío a miles de suscriptores a la vez. Además, estas listas de suscriptores podrán nutrirse a través de nuestra web solicitando la suscripción (siempre voluntaria) del que nos visite.
Se debe cobrar o no por su distribución
El boletín debe ser GRATUITO. Su misión es captar clientes. Luego, si el editor se toma el
trabajo de editar el boletín, debe intentar que sea para el máximo posible de destinatarios.
Un boletín de pago será posible solamente si se suministra información de muy alto valor.
El boletín gratuito será la vía de comunicación activa con los clientes, frente al sitio web
que es una vía de comunicación pasiva. Sólo con ambas herramientas se dispondrá de una
“batería” completa para desarrollar el mejor marketing en la red.
Conclusiones y recomendaciones
- El boletín electrónico es una herramienta que permite, en forma eficiente y
económica, la comunicación permanente con una comunidad virtual. Utilizando este
medio en forma integral, es posible enviar documentación actualizada, promocionar
productos y servicios e informar sobre las últimas novedades de una página web.
- Su edición y distribución puede realizarla (casi) cualquier persona con la disciplina
necesaria para buscar, reunir y distribuir información de utilidad para otras
personas. Esto quiere decir que para consolidar un boletín electrónico, más que
recursos económicos, lo que se necesita es voluntad de trabajo.
- Es recomendable disponer de un sitio web donde incluir los diferentes números del
boletín. Esto permitirá a los usuarios poder consultar la información distribuida, así como realizar las suscripciones-desuscripciones de forma automática.
- Como cualquier otra actividad, la edición y distribución de un boletín electrónico va
perfeccionándose con el tiempo. Las fuentes de información, una vez identificadas,
suministrarán el material para alimentar los diferentes números. Sin embargo, la
búsqueda permanente de estas fuentes de información será una tarea que el editor
nunca debe abandonar.
- Existen dos reglas de oro relacionadas con el manejo de esta herramienta, que
deben cumplirse si se quiere posicionar un boletín entre sus suscriptores: respetar la
frecuencia de envío establecida y responder todas y cada una de las consultas
hechas por los suscriptores. Si no son cumplidas a cabalidad, se corre el riesgo de
perder credibilidad entre los usuarios, quedando en entredicho no solo el nombre del
editor sino el de la institución que produce la información.
- Lo más complicado durante la administración de un boletín electrónico no es
empezarlo sino mantener su distribución en el tiempo. Si existe la posibilidad de no
poder hacerlo, es mejor abstenerse de elaborarlo.
- Todo lo escrito en este documento es más fácil de hacer que de explicar y no se
necesitan muchas más habilidades que las que hoy se emplean para el manejo de
correo electrónico.
¿Conoce nuestro editor de boletines electrónicos?